domingo, 25 de enero de 2009
The Empanada Eating Contest
Traté de imaginarme el concurso... Una especie de feria soleada (ni siquiera mi imaginación acpeta el invierno), alguien con un micrófono o altoparlante dando las bienvenidas/instrucciones del caso, las personas concursantes, indiscutiblemente gringas, sólo que en lugar de un hotdog o un pedazo de pizza o una hamburguesa, tendrían una empanada de queso/frijol/papa en la mano.
W-e-i-r-d.
Except maybe this contest already exists somewhere... Maybe in some bordertown in Arizona or Texas or Caliornia or something... Maybe it's the most normal thing folks that side of the border have ever seen.
Or maybe my son will be the first person to win such a contest. I already warned him about the inevitable empache, but he seems to think it's impossible for him to ever grow to hate empanadas...
martes, 20 de enero de 2009
De los anales de la imaginación...
Llega...
"And Our Common Humanity Shall Reveal Itself"
Ó
Un presidente gringo...
... Que, a pesar de la histórica y tácita unión entre estado y religión, en su discurso inaugural habla de su país incluyendo a los ateos
... Que a pesar de la histórica arrogancia de su país para con el resto del mundo, en su discurso inaugural se rehúsa a comprometer ideales en aras de la denfensa nacional, le recuerda a la gente la importancia de la diplomacia y el entendimiento entre naciones, argumenta que el poder por sí solo no protege ni otorga el derecho de hacer lo que les de la gana.
... Un presidente que en su discurso inaugural habla de la importancia de la humildad como una de las bases que fundaron su nación.
... Un presidente negro que habla de la diversidad sin miedo, planteándola como una oportunidad y no como una debilidad.
Igual que la primera vez que lo escuché cuando todavía nadie creía que iba a poder contra Hillary, igual que cuando pensé que no llegaría a ningún lugar político con esa manera tan honesta y esperanzadora de hablar. Así sonó hoy, cuando ya era presidente.
domingo, 14 de diciembre de 2008
viernes, 12 de diciembre de 2008
De los anales de la memoria...
El otro día estaba escuchando un concierto de Vivaldi, super emocionada porque casi nunca salgo de noche y porque me gustan las orquestas de cámara (aunque casi nunca escucho ninguna) y porque me gusta Vivaldi de cuando nuestros papás nos lo ponían para dormir pequeñitas.
Y en medio de la emoción-no me pregunte cómo ni por qué-en medio de Vivaldi, tuve la imagen de su reloj fosforescente en frente de mi cara, en la playa abandonada marcando las 12 am del 31 de diciembre hace no sé cuántos años. Recordé la celebración, borrachos en medio de la nada, brincando en la arena con los compas. Fue aquella vez que nos decoloramos el pelo, la vez que uds cruzaban al estero con bolsas de basura para ir a la civilización a traer víveres, la vez que íbamos al baño con un machete y el rollo de papel higiénico en la mano y nos bañábamos con la barra de jabón en el mar, y la vez que escuchamos hasta el cansancio al pelao tranquilo guantú guantú de latinfrech.
Se acuerda?
The realization is just sinking in...
Maybe I'm just going through one of those general sadness spells, and everything makes me sad... But I also just realized (even though I have known for a long time) that the only close friend I have here, in fact one of my best friends in life, is leaving. And I guess what always happens is you think you didn't spend enough time with him. So now it will be coffee or lunch once a week until he leaves... Hmmm... A little too much, maybe?